El seminario ha llegado a su fin y ha sido simplemente espectacular.

El Maestro venía acompañado de miembros de la escuela, y tuvimos asistentes de Estados Unidos, Canadá, Japón, Bulgaria y de la capital del cierzo. Un seminario internacional en toda regla…

Lo primero que llama la atención es la cercanía y la conexión de todos los asistentes. Gente con años de experiencia en la Escuela y completos novatos. Nos sentimos con ellos como pez en el agua y tengo la total certeza de que la sensación es mutua.

En lo técnico he visto como Sensei, que no es precisamente la persona más grande, pesada o fuerte que conozco, manejaba como muñecos de trapo a practicantes de más de 110 kilos. Literalmente. Sin fuerza aparente, con completa relajación. Una elusiva cualidad que estamos buscando y que llamamos “aiki”.

Hemos practicado cuchillo, sable, manos vacías… todo ello a partir de unos ejercicios en solitario básicos. Todo con sentido. Y todo con un método muy bien definido y muy preciso.

Tan solo queríamos agradecer a Breazeale Sensei, Ian, Dugen, Patrick, Jeff, Jon y Tre por la amabilidad y la paciencia que han tenido con nosotros. A Nina, Metodiy y Raia por acudir desde tan lejos con el esfuerzo que ello supone. A Kaki por atender a nuestros invitados y tener todo preparado. Y por supuesto a Álvaro y Alejandro por colaborar con la organización y cuidar de nuestros nuevos amigos mientras estuvieron en Madrid y Zaragoza. Chema, Javier, Nacho, Chabi y Adrián, los alumnos del Seishinkan Dojo, no son menos: gracias por acudir y hacer que esto haya sido posible.

Nos consta que más gente tenía intención de acudir pero les ha sido imposible. Gracias también a ellos y esperamos que la próxima vez los astros se alineen de otra manera.

¡Gracias!


 

“El curso de Yanagi-ryu del pasado fin de semana fue simplemente espectacular. A mis cuarenta y tantos años de edad he podido ver a instructores, profesores, maestrillos, algún que otro vendedor de humo y a pocos capaces de ser llamados maestro. Jeremy Breazaele pertenece a este último grupo.

Bajo su aparente juventud hay todo un experto con todas sus letras, con un tesoro a su cargo, que lo lleva con toda solvencia.

El curso consistió en asentar unas bases que para mi son el nervio central de las artes marciales.

Todos hemos oído alguna vez hablar de relajación, postura, respiración, intención…..etc. pero bien por no ser bien comprendidos, o bien por no ser bien transmitidos, todo ha quedado en nada.

En el curso se vio un método, un sistema y una transmisión de estos conceptos, y de como aplicados en una técnica, la hace contundente. Un pequeño gran paso hacia lo que llamamos “aiki” o una forma elevada de jiujitsu.

El grupo de personas de distintas nacionalidades crearon un ambiente muy agradable y una solida base de querer repetir próximamente.”

— José María Benito, practicante de Aikido, Jujutsu y Kyusho


 

“Ya terminado el seminario, me doy cuenta que yo era seguramente el mas inexperto de los asistentes.

Desde la reflexión de un humilde principiante, poder ver y practicar este arte y filosofía de vida con un gran maestro y parte de sus alumnos. Ha sido sencillamente excepcional, todo un privilegio.

Y no solo por las estupendas y cercanas personas que son. Si no, porque nos han mostrado lo importante que es la conexión entre mente, cuerpo y nuestro entorno mas inmediato. Enseñándonos unas habilidades que nos abren nuevos caminos por recorrer.

Gracias Maestro por tu infinita paciencia y gracias a las personas que te acompañan. Dicho esto solo queda decir: Chabi, barbilla alta.”

— Javier Tramullas, practicante de Aikido, Jujutsu y Full Contact


 

“Ya estoy contento con el grupo de estudio de la Seishinkai Budo donde disfruto con amigos y compañeros del Aikido. Hacía años que esperaba conocer la Shidare Yanagi Ryu en vivo y en directo, pero lo que no imaginé jamás es la mezcla de sentimientos que iba a encontrar en el seminario.

Primero el conocer datos interesantes sobre su historia, que me parece fundamental cuando vas a un seminario de este calibre, y conocer algunos detalles interesantes. Uno de los datos que me sorprendió cuando vi la foto de Morihei Ueshiba en el kamiza es que llevaba el kamon de la familia Yoshida; fue un especie de préstamo a la familia Ueshiba. Es muy interesante, la verdad.

Otra cosa que me sorprendió es el sistema de trabajo y la elegancia en todo movimiento. Sinceramente, me sentí “muy verde”, pero es lo bonito de este seminario. Sentir esa sensación de “primer día” fue una inyección de adrenalina para mi. Me sentí como mi primer día de Aikido. Tuve que transmitir, con mi escaso inglés, que no podía parar de sonreír porque no hacía ningún sobre esfuerzo y tenía los mismos resultados. Soy diabético y eso conlleva que un entrenamiento de larga duración me baje la glucemia y deba de hacer alguna pausa. Con los consejos del soke, Jeremy Breazeale, en cada movimiento, respiración y trabajo base, conseguía resultados óptimos y una practica duradera.

Hablando de respiración, se respiraba un ambiente fresco, alborozado y con una conexión entre todos los compañeros que hizo ameno el seminario.

Recomiendo el próximo seminario, que ya estoy con ansias de disfrutar, a todo practicante de cualquier arte marcial.”

— Javier Angulo, practicante de Aikido y Jujutsu